El Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de Estados Unidos anunció hoy que el inicio del fenómeno La Niña se ha retrasado, y su impacto podría manifestarse a partir de agosto en lugar de este mes, extendiéndose hasta el invierno del hemisferio norte.
La Niña representa la fase fría del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Ocurre cuando las temperaturas en el Océano Pacífico caen por debajo de los niveles habituales, afectando el clima global. En el caso de El Salvador, a diferencia de El Niño, que provoca una reducción de las lluvias y sequías, La Niña aumenta las precipitaciones, elevándolas incluso por encima de los niveles históricos.